jueves, 3 de mayo de 2018

VENGADORES: INFINITY WAR

Amigxssss la que se nos ha venido encima. Ese señor morado, del cual tantas veces me he reído por no hacer otra cosa que estar sentado en un trono flotante, ha llegado y me ha dado tal torta de realidad que aún estoy asimilando todo lo que pasó ayer (sí, escribo esto un día después de verla porque i want to express myself) en INFINITY WAR.


Bueno, primero de todo quiero señalar que esta va a ser una crítica con cero spoilers, porque creo que a nada que te enteres de lo mínimo la película pierde un poco su consistencia, yo fui sin saber nada más que lo que se nos contaba en los tráilers y lo agradecí porque pude flipar sin reservas. Así pues, allá vamos.

La película nos cuenta principalmente la historia de Thanos, ese titán loco al que vimos por primera vez en una escena postcréditos de Los Vengadores (2012). Ahora por fin ha decidido ponerse en movimiento e ir repartiendo estopa a diestro y siniestro mientras busca las Gemas del Infinito para ponerlas en su guantelete. 

Si las consigue todas podrá alcanzar su objetivo principal: destruir a medio universo con un chasquido de sus dedos para garantizar así la supervivencia del mismo porque, según su lógica, hay demasiada gente en un universo finito y de recursos limitados (un poco drástico el amigo). Aquí entrarán en juego nuestro muchachos (todos, literalmente todos), que intentarán detener al amigo morado.

No voy a contar nada más del argumento porque casi todo lo demás se podrían considerar spoilers y no me voy a arriesgar a ello. Ahora mencionaré un poco lo que me ha parecido la película, también de forma global (luego no diréis que no os cuido, ¿eh?).
La película es una pasada. Los hermanos Russo, los directores, han sabido llevar con acierto una película tan tremendamente coral como es Infinity War, en la que todos los héroes de las películas anteriores han tenido que unirse contra la amenaza que supone Thanos. 

Han sido capaces de repartir el tiempo que está en pantalla cada personaje haciendo grupos heterogéneos, de manera que, sea cual sea tu personaje favorito, puedas disfrutarlo mínimo unos minutos. Sin embargo, el mayor acierto es que el protagonista indiscutible, sobre el que gira la película, es Thanos
El titán es uno de los personajes más carismáticos, complejos e importantes de los cómics, y necesitaba una presentación y un desarrollo a su altura. Habría sido un error que la historia girara una vez más entorno a los héroes relegando a Thanos al papel de "malo random" al que por desgracia Marvel nos tiene más que acostumbrados. 

De este modo, la historia gira alrededor del titán y nos cuenta el por qué de su objetivo de conseguir las Gemas; vemos sus fortalezas y también sus debilidades; comprendemos de dónde proviene; cual es su vínculo con Gamora e incluso llegamos a empatizar con él porque no es un malo malísimo porque sí, es un villano con grises cuyas ideas, en el fondo, no son tan descabelladas (la superpoblación siempre ha sido el principal problema de nuestro pequeño planeta azul, problema del que surgen todos los demás).

Antes de cerrar esta entrada, decir que es una película que yo recomiendo mucho, pero que no es en absoluto para todos los públicos. Si eres un fan de Marvel que se ha visto todas las películas anteriores y que disfruta con las historias y los personajes, entonces adelante, porque la vas a amar. 

En cambio, si eres un espectador poco recurrente de las películas de superhéroes en general y de las de Marvel en particular, no vayas. No vayas porque son 2 horas y media de muchos personajes, muchas referencias a otras películas y situaciones pasadas, muchas hostias en CGI y muchas peleas. Saldrías saturado y preguntándote como puede gustarle esto a nadie. 

Por último, quiero dejar aquí para los lectores de esta entrada que ya hayan visto la película una serie de enlaces que yo leí después de verla y que completan un poco toda la experiencia del filme. Con algunas de las reflexiones que se hacen me encuentro bastante de acuerdo, en especial en aquellas en las que se habla sobre Tony (una siempre tira para lo conocido, que le vamos a hacer)
Huelga decir que todos estos enlaces tienen SPOILERS, aquellos que no la hayan visto que no entren. A no ser que seáis masocas, entonces adelante:


El último os lo dejo por los jajas porque la verdad que Mark Ruffalo me cae super bien y bueno, es imposible odiarle incluso aunque revelara el final de la película UN AÑO ANTES. 
En fin, espero que la disfrutéis al menos tanto como yo. ¡Besos!


jueves, 15 de marzo de 2018

YO, TONYA

Hola a todxs!
Hoy os traigo la crítica de una película que tenía muchas ganas de ver desde que salió el tráiler y desde que supe que estaba basado en una (bizarra) historia real. Esta película no es otra que Yo, Tonya.

La película nos cuenta la historia de Tonya Hardin, interpretada por una fantástica Margot Robbie, una patinadora de EEUU que tuvo la desgracia de verse mezclada en uno de los peores escándalos del deporte durante el pasado siglo. 
Además de contarnos su visión del "incidente", la película es una autobiografía de como Tonya llegó a convertirse en una de las mejores patinadoras de la historia, así como la primera mujer americana que consiguió completar con éxito en una competición un salto triple axel. 

La historia recorre toda la vida de Tonya, pues se basa en unas entrevistas reales que el guionista realizó a los protagonistas del aciago "incidente", que no fueron otros que la propia Tonya, su ex-marido Jeff Gillooly y su supuesto guardaespaldas Shawn Eckhardt. Así, vemos como Tonya empezó a patinar y a ganar competiciones desde muy pequeña gracias al impulso y determinación de su cariñosa (IRONÍA ALERT) madre, interpretada magistralmente por Allison Janney.

La película es una comedia negrísima que cuenta con ironía y un agudo sentido del humor las vejaciones y maltratos, tanto físicos como psicológicos, a los que Tonya estaba sometida, primero por su madre, que la pegaba desde pequeña, la obligaba a vestir trajes ridículos y la decía constantemente que estaba gorda; y después por parte de su marido, que la daba brutales palizas, la agredía verbalmente, la acosaba, etc. 

Leyendo todo a lo que estaba sometida Tonya uno se pregunta como demonios puede ser una comedia una película que cuenta cosas así pero, aunque muchas veces yo me encogía en la butaca por las cosas que Jeff hacía a Tonya, la trama está cargada de situaciones hilarantes, la mayoría de ellas derivadas del propio carácter de Tonya.

Tonya era una chica que, físicamente, no pegaba nada en un deporte tan "delicado" como el patinaje artístico, y su forma física tan rotunda, así como su potencia y su curioso sentido estilístico ocasionaban que el jurado nunca la tomara en serio y no la puntuara justamente. Además de dar pie a grandes momentos en la película, el remarcar esta hipocresía del mundo del patinaje sirve para denunciar una realidad: si no encajas en lo que se espera que sea una "princesa del hielo", olvídate de ser alguien en este deporte. 

Por supuesto, la película se centra en su tramo final en el "incidente". Por si alguien se está preguntando que es eso del incidente, ocurrió justo antes de los Juegos Olímpicos de Inverno de 1994. Tonya se estaba preparando para formar parte del equipo olímpico de EEUU y peleaba por una plaza junto a la nueva novia de América, Nancy Kerrigan

Al finalizar uno de sus entrenamientos, Nancy fue atacada por un hombre que la golpeó fuertemente en la pierna con una porra, ocasionándole graves daños. Automáticamente, todas las sospechas señalaron hacia Tonya, y las sospechas se fueron confirmando mientras se desataba una trama que parecía sacada de un culebrón (y que no puedo explicar aquí porque es un lío y además nadie lo creeria porque wtf colega)

Tonya repitió en varias ocasiones que no sabía nada de lo que había pasado y que era totalmente inocente, pero debido a su carácter y a su rivalidad con Nancy nadie la creyó. La prensa de aquel momento, así como el público, solo prestó atención a la versión de la historia contada por Nancy, relegando a Tonya al puesto de la mala de la función.

La película, por tanto, sirve para hacer por fin pública la versión de la historia que nadie quiso escuchar, la de Tonya, a la vez que redime la figura de la patinadora. La recomiendo mucho porque yo empaticé mucho con ella y, al buscar los vídeos de sus actuaciones en el hielo, descubrí una patinadora excelente y con un brillante futuro por delante que fue totalmente truncado. 

Además de por la historia, la película cuenta con una excelente banda sonora, actuaciones sobresalientes (no solo de Margot y de Allison, Sebastian Stan en el papel del marido también lo borda) y una gran fotografía. Espero que vayáis a verla y la disfrutéis tanto como yo. 

miércoles, 28 de febrero de 2018

THE SHAPE OF WATER (LA FORMA DEL AGUA)

The Shape of Water o el amor en los tiempos de la Guerra Fría.

Así es, hoy os traigo la última crítica que publicaré antes de la gala de los Oscar, que se celebra este domingo de madrugada. Se supone que antes del domingo también habré visto Lady Bird, otra de las nominadas, pero no me dará tiempo a publicar mi opinión antes de la entrega de premios.

Este año he logrado ver la mayoría de la cintas nominadas a mejor película, quedándome solo tres, con lo cual estoy muy orgullosa de mi misma. Una de las que más me gustó es sobre la que versa esta mi opinión, la última de Guillermo del Toro

La forma del agua nos cuenta la historia de Elisa, una joven muda que trabaja como limpiadora en un laboratorio estadounidense durante la Guerra Fría. Allí un día llegará el coronel Richard Strickland, un hombre cruel y despiadado que se ha traído algo especial de Sudamérica; un ser medio anfibio medio humano.
El objetivo es someterlo a pruebas para obtener ventajas en la carrera espacial contra los rusos. Con ayuda de su amiga Zelda, Elisa y el ser se conocerán y entre ellos se formará un estrecho vínculo.

A ver, como os diría yo. Es preciosa. Es que con eso se resume todo. Guillermo tiene una sensibilidad especial para contar historias de monstruos en las que el único que es humano realmente es aquel que, por su aspecto, podría parecer el monstruo.

La criatura, interpretada por uno de los recurrentes de Guillermo, Doug Jones, es un ser lleno de sensibilidad, curiosidad, bondad y amor, pero estas características no pueden salir a la luz más que con la única persona que lo trata bien: Elisa.

Elisa, interpretada por Sally Hawkins, es una mujer muda que vive sola en un apartamento encima de un cine y cuyos únicos amigos son su vecino de enfrente y Zelda (Octavia Spencer QUEEN). Al conocer a la criatura, establece con ella una relación entrañable, que en ningún momento resulta extraña a ojos del espectador. 

Es precioso ver como su relación se va construyendo pasito a pasito, como Elisa le enseña a comunicarse con el lenguaje de signos, lo que es la música, a bailar, etc, y como él cada vez confía más en ella, pese a que el resto de gente del laboratorio, especialmente Strickland, lo trate fatal. 

Dos de las cosas más bonitas de la película son la banda sonora, a cargo de Alexandre Desplat y máximo favorito al Oscar en su categoría, y la fotografía. A mi la bso me recordaba a Up, a Eduardo Manostijeras y, curiosamente, a París. Es como si esta música es la que debiera sonar cuando paseas por las calles de la capital francesa, no sé, me encanta. 


En cuanto a la fotografía, dado el tema acuático de la película, hay muchos colores verdes y azules lo que, además de introducirte más en la historia, le proporciona un aura de cuento de hadas (que es lo que fundamentalmente es). 

Conclusión, es la película más nominada de esta edición y yo espero que, como mínimo, se lleve el Oscar a mejor dirección, porque el trabajo de Guillermo es excelente. Espero que si vais a verla vosotros os dejéis llevar también por su magia. 

               



sábado, 10 de febrero de 2018

CALL ME BY YOUR NAME

Call me by your name o ese primer amor que nunca se olvida.

LA película por excelencia, de la cual yo vi su tráiler por primera vez hace como un año y pensé: que preciosidad es esta por dios, necesito verla.
El día por fin llegó, y puedo decir tranquilamente que superó todas mis expectativas, algo que era muy difícil porque las tenía por las nubes (error, que luego son todo decepciones).

La película, ambientada en el verano italiano de 1983 nos cuenta la historia de Elio, un adolescente cuyo padre es arqueólogo (o historiador, no lo tengo muy claro la verdad). Este acoge a Oliver, un joven estudiante americano, para que pase con ellos el verano y le ayude con su investigación.

Los jóvenes chocarán en un primer momento, sobretodo por parte de Elio, pero poco a poco se irán haciendo más amigos, hasta que la chispa del amor surja entre ellos.

Hay muchos adjetivos con los que se puede definir esta película, pero para mi los que más justicia le hacen son: divertida, sensible, tierna, sensual, valiente y necesaria. 
Ahora entro a explicar un poco más en profundidad el por qué de estos adjetivos que le doy a la película, pero antes quiero señalar el tremendo trabajo de dirección de Luca Guadanigno. El director con nada te lo transmite todo, porque la película es muy sencilla en su forma, con luces naturales y sin apenas artificios, pero eso es lo que logra que te metas de lleno en el contexto de la histora, deseando estar allí también (o al menos yo quería estar allí todo el tiempo).

La película es divertida porque hay muchas situaciones con las que te ríes, sobretodo por como reacciona Elio ante Oliver, pues no hay que olvidar que Elio es un adolescente y cuando quiere algo es como que lo quiere ya, y su impaciencia resulta muy tierna y divertida.
Un gran ejemplo de esto es la escena del reloj, la cual resulta hilarante por que Elio está constantemente mirando el reloj como si así pudiera adelantar el tiempo y que fuera ya la hora a la que ha quedado con Oliver.

Es valiente y necesaria porque si bien la historia de fondo se ha contado mil veces (un amor de verano que acaba cuando este torna a su fin), aquí la historia tiene más fondo por todo lo que implica: no solo por presentar un romance bisexual, colectivo básicamente ignorado por el cine, sino también por ser una historia de descubrimiento y exploración, de aprender a como ser uno mismo, no solo en lo sexual, sino también en otros aspectos.

Es sensual porque en la película no hay una sola escena de sexo explícito, pero no hacen falta para trasmitir al espectador todo lo Elio y Oliver que se desean y lo que sienten cada vez que se miran o se buscan, porque basta con que estén juntos en una misma habitación para transmitir esa tensión y ese deseo. Como ejemplo queda la preciosa escena que da nombre a la película, el "call me by your name and i call you by mine".

En lineas generales es una película que transmite perfectamente un cóctel de emociones al espectador abarcando un amplio abanico incluso en una misma escena, y para mi él mejor ejemplo de esto es la escena del melocotón
Ahí el espectador siente de todo en pocos segundos, desde la vergüenza de Elio, la incredulidad de Oliver, la picardía, la ternura de querer abrazar a Elio que se está muriendo por dentro, la risa por lo ridículo del momento e incluso la tristeza. 

Por último, que no por ello menos importante, me gustaría hacer una mención especial a los padres de Elio y a las últimas escenas. Creo necesario hablar del genial papel de los padres de Elio en la película, padres que ojalá mucha gente hubiera tenido. 
Padres comprensivos que escuchan a su hijo, que lo quieren y que no lo juzgan, y que no solo lo aceptan tal y como es pese a la época en la que se desarrolla la película, sino que además le dicen que está bien que sea así, que se sienta así, QUE AME ASÍ. 

Última mención a la escena final de los créditos, con la preciosa canción Visions of Gideon sonando de fondo mientras vemos la cara de Elio. Esa escena es maravillosa porque vemos a nuestro pequeño protagonista hacerse mayor delante de la cámara; como pasa por todas las fases de "aceptación" del final, desde el no querer creerlo, a llorar, a sobreponerse y sonreír.
Por supuesto, también vemos nacer ante la cámara al increíble intérprete que es Thimotheé Chalamet. 

No he creído necesario hacer hincapié en lo geniales que están todos los actores, en especial la pareja protagonista, porque queda claro con todo lo que he contado en as líneas superiores. 
Solo espero que si vais a verla os guste tanto como a mi, que aún dos semanas después de verla (he tardado en escribir esta crítica porque no sabía como hacerlo), me descubro pensando en ella. 




martes, 30 de enero de 2018

TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS

Muy buenas a todxs. Retomando con el tema del que os hablé la anterior entrada, estos meses va a haber algo más de actividad por aquí, lo que también compensa el paupérrimo año pasado.
En esta ocasión os traigo mis impresiones sobre una de las películas que más posibilidades tiene de hacerse con el galardón más codiciado: el de Mejor Película. Esta no es otra que Tres Anuncios en las Afueras.

El filme nos cuenta la historia de Mildred Hayes (Frances McDormand), una mujer que alquila tres vallas de publicidad a las afueras de su ciudad, Ebbing. Allí coloca tres anuncios con tres simples frases demoledoras, en las cuales apela a la ineptitud de la policía y del jefe de policía, Bill Willoughby (Woody Harrelson), para encontrar al asesino y violador de su hija.
Estos tres anuncios removerán la conciencia de toda la ciudad, provocando situaciones extremas por parte de todos los vecinos, especialmente de la policía. 

La película está escrita y dirigida por Martin McDonagh, y está repleta de humor negro, sátira, situaciones surrealistas y mucha mala leche. Es terriblemente cruda, mucho más de lo que la pintan en el tráiler, y sirve como plataforma de denuncia hacia las injusticias y los casos olvidados, y habla de como la desesperación de una madre puede llevarla a enfrentarse a media ciudad para lograr su objetivo. 


Sin duda lo que más destaca de la película, aparte del guión, repleto de diálogos hirientes, que hacen que te rías y al segundo estés pensando "mierda pero por qué me estoy riendo de esto si no es gracioso", son las actuaciones.

Frances es sin duda el alma de la películaSu entrega al personaje de Mildred te lleva como espectador de la más profunda rabia y decepción por haber perdido a su hija y que aún nadie haya hecho nada para encontrar al culpable, hacia la carcajada incrédula por sus salidas de tono o sus actos vandálicos (tirar cócteles molotov a la comisaría es un gran ejemplo de ello y me parece una fantasía).

No hay que desmerecer tampoco el trabajo de los secundarios, especialmente el de Woody Harrelson como jefe de la comisaría y el de Sam Rockwell como Jason Dixon, un oficial de policía.

Woody tiene probablemente el papel más "sentimental" dentro de los policías, porque es un hombre enfermo, que sabe que Midred tiene razón y que comparte su pesar porque no se haya encontrado ni una pista en referencia al violador de su hija, pero que a la vez considera injusto que haya puesto esos carteles, porque sabe que han hecho todo lo que podían. 

Sin duda Harrelson es un grandísimo actor que se crece en este tipo de películas, y Bill es un personaje con el cual el público empatiza.

Por último, pero no menos importante, tenemos a Sam Rockwell, que hace de Jason Dixon, un oficial de policía que es violento, machista, homófobo y racista (que lo tiene todo el muchacho vamos). 
Este es el personaje que más evolución muestra de todos los de la cinta, porque al principio como espectador te preguntas como alguien así puede ser policía, y poco a poco vas cambiando tu percepción sobre él.

Así, solo os puedo recomendar esta película, porque es muy necesaria por su mensaje, y se disfruta como nada gracias a sus agudos diálogos y sus brillantes actuaciones. Un beso!